
Era un niño que vivía en Santiago de Compostela él era muy vergonzoso. Cuando le dieron las vacaciones de verano, no salia de su casa. Un día su madre le dijo que saliera a pasear. El se llevo un libro y fue al cementerio de los ingleses al leerlo. Cuando estaba allí vio a una niña, mirando una tumba lo cual se extrañó, por que nadie iba allí desde hace siglos. El se asusto y se levantó y ella lo vio.
Ella le contó que Willians Turner era un antiguo antepasado suyo y había venido a encontrar a una perla llamada "azula". Le pidió que le ayudara a encontrar y el le dijo que si. Ella no tenia donde quedarse donde dormir y se quedo en la casa del niño llamado "Pablo". Al día siguiente fueron al museo, averiguaron una carta que contaba un amor de Willians Turner pero en esa carta ponía una historia muy diferente a la real. Fueron en busca de un ciego que sabia la verdadera historia, entonces el le contó la verdadera historia de su antepasado Willians Turner, después de saber la verdadera historia partió la niña a Inglaterra que era de donde ella venía.